Verificación de identidad: qué frena de verdad los anuncios falsos

Un directorio se muere de anuncios falsos antes que de cualquier otra cosa. Fotos recicladas, agencias que publican bajo veinte nombres, números que no suenan en ninguna parte. El visitante lo entiende en dos visitas y deja de volver, y los anunciantes honestos se van con él, porque sus anuncios están al lado de los falsos.
Las tres comprobaciones, por lo que cuestan
La más barata es el teléfono. Un código por mensaje, una vez, antes de que el anuncio salga. Cuesta unos céntimos y quita el grueso del ruido, porque quien publica el mismo anuncio en cuarenta webs no mantiene cuarenta números. No demuestra nada sobre quién es la persona, y está bien: es un filtro, no una identidad.
La segunda es la foto. No una comprobación sobre la persona, sino sobre la imagen: este archivo ya ha aparecido en esta web, o por la red. Detectar duplicados caza a la agencia que recicla la misma sesión en varias cuentas, que es la forma más común de anuncio falso y la primera que los visitantes notan.
La tercera es la identidad, y es la que cuesta. Un documento más un selfi en directo, cotejados por un proveedor. Unos céntimos por comprobación, y cierra las preguntas que el teléfono y la foto no cierran: esta persona es mayor de edad, esta persona existe, es la misma del mes pasado. Es además lo que una pasarela de pago y, cada vez más, un regulador te van a pedir que enseñes.
Qué hacer con el resultado
El error es hacer la comprobación invisible. Si la verificación solo vive en tu base de datos, la has pagado y no la ve nadie. Pon un distintivo en el anuncio, deja que los visitantes filtren por él, y explica en claro qué significa. Los anunciantes verificados reciben más contactos que los no verificados, y a partir de ahí el incentivo trabaja por ti.
Y no la hagas obligatoria el primer día. Un directorio nuevo con tres anunciantes y una exigencia tajante se queda en un directorio con tres anunciantes. Hazla opcional, hazla visible, haz que compense, y deja que el mercado cierre la brecha.